miércoles, 3 de septiembre de 2014

Cinco minutos para soñar

Una noche fría, cabeza recostada en la ventana, mirada perdida en la nada. Luz titilante sobre el conductor del bus.  Cuando ella sube. Tres asientos y una fila nos separa. ¿Cual es su nombre? Menos de 5 minutos y se bajará. De perfil le observó. Suena el timbre, un destello rojo. Un chillido fino. El autobús frena, rápido vi su rostro y así no lo volví a ver. ¡Sigo pensando en su nombre y si la conoceré!