Como se le llama a ese momento en el que ella se va y no sabré
si la volveré a ver.
En el que no le pedí ni siquiera un número. Donde solo sé su
nombre y ella el mío.
El solo recuerdo de su mirada, su sonrisa, vasta para añorarla
Lo poco que hablamos fue mágico, interesante.
En un diciembre frío, con muchos problemas “pequeños” (que
solo uno en su interior magnifica, ya que no son el fin del mundo) llegaste a
hacer un hoyuelo de alegría y palpitación. No me arriesgo a decir la palabra que pienso. Pero si me
agradaste y me atrapaste.
Ansiaré el momento para verla nuevamente. Esperando que me recuerde porque yo no la
olvidare.
Solo diré que fuiste
una bella chica fugaz que me alegro este día tan “oscuro”